Peñíscola es un destino fácil para volver a enamorarse de nuevo paseando por el castillo medieval que asoma al mar, las playas de arena y un casco antiguo para perderse dados de la mano. Es el planazo perfecto para pasar unfin de semana en pareja que os deje disfrutar el uno del otro, sin agobios ni multitudes.
Aquí, descubriréis los imprescindibles de una escapada en pareja en Peñíscola, desde el Castillo del Papa Luna hasta playas íntimas, rincones con encanto, cenas con vistas y noches que queréis alargar. Está todo pensado para que sólo os preocupéis de disfrutar de la compañía. ¡Sigue leyendo!
El Castillo del Papa Luna es la visita que convierte el día en planazo
El Castillo del Papa Luna es el corazón de Peñíscola y la excusa perfecta para un plan que empieza con historia y acaba con vistas que curan cualquier mal. Esta fortaleza del siglo XIII encaramada sobre un peñón rodeado del mar, fue sede papal en el siglo XIV, y algo todavía incluso más importante es que fue escenario de Juego de Tronos.
Podréis subir los muros, pasear por los patios y asomaros a los miradores. Al final del recorrido habréis tenido unas vistas 360º del Mediterráneo que no pasan desapercibidas.

El paseo dura entre una y dos horas, que puedes acompañar de una audioguía. La mejor hora para acudir es por la tarde en un horario de 16:00 a 18:00 adaptándose a las horas de sol de la temporada o a ver el atardecer. La entrada son 14 euros por persona, pero te aseguramos que merece la pena cada euro.
Un tip al acabar tu visita al castillo, es bajar directo al casco antiguo y las callejuelas os llevarán solas a tabernas con vermut para poder terminar el día de la mejor manera y descansar los pies después del recorrido.
Las playas más románticas de Peñíscola para bajar revoluciones
Las playas de Peñíscola son puro relax para parejas. Según la temporada te recomendamos que en primavera y otoño, vayas a la hora que quieras, encontrarás una hamaca libre casi seguro. Pero si apostáis por ir en verano, lo mejor es ir al atardecer para encontrarte con una playa más despejada.
Playa Norte: arena infinita para desconectar
Es la playa más extensa, perfecta para una mañana de sol tumbados con un libro y obviamente crema solar para protegerse del sol.
La playa norte te ofrece unas aguas tranquilas y servicios como chiringuitos a pie de playa para disfrutar de una bebida fría a cualquier hora. Es perfecta si preferís un baño relajado y más espacio para estar solos el uno con el otro.
Playa Sur: calita íntima con encanto
La playa es más pequeña y resguardada, y cuenta con vistas al castillo. Perfecta para buscar más privacidad, pasear por la orilla o hacer fotos con el castillo de fondo. Además, cuenta con menos viento, por lo que podrás poner la sombrilla más fácilmente.
Paseos y rincones con encanto para perderse sin mirar el reloj
El casco antiguo de Peñíscola es un laberinto para hacer en compañía donde puedes pasear por sus calles, ver buganvillas colgando y olores a mar y romero. La ruta es fácil empezando por la Portal de Sant Pere y acabando en el mar, un recorrido que te llevará una hora.
Para sacarme las mejores fotos, tienes que pasar por el Mirador del Parque de la Artillería, un banco frente al mar, que con la luz del atardecer y el castillo de fondo te quedará un encuadre perfecto. Otra foto obligatoria es en la Plaza de las Flores con sus fachadas coloridas y un ambiente de pueblo pesquero, y tampoco se te puede olvidar la Casa de las Conchas, una fachada cubierta de conchas en la calle Faraón.

Dónde cenar en pareja en Peñíscola. Una lista de sitios con buen ambiente
Cenar en Peñíscola es sinónimo de marisco fresco, vino local y terraza con velas. Hay muchos sitios para elegir en el casco antiguo o en el paseo marítimo, depende de cual queráis que sea el spot de las vistas.
Os recomendamos una terraza con el mar de fondo, donde podréis disfrutar de pescado a la plancha, una paella y una copa de cava, pero tampoco os podeis olvidar de probar la fideua de Peñíscola acompañada de gambas rojas o dorada al horno, y para terminar una tarde de almendra.
Las zonas más top para comer algo son la Plaza de Santa María que cuenta con un ambiente histórico o la Avenida de Papa Luna donde disfrutaréis de unas vistas panorámicas. El precio medio oscila entre los 30 y los 50 euros dependiendo del restaurante.
Un tip que os damos es que si es temporada alta lo mejor es reservar en un restaurante para poder asegurarte la comida de ese día sin hacer una espera infinita.
Planes de ocio nocturno para alargar la escapada
Aquí todo va dependiendo de los gustos, puedes elegir el plan que prefieras, pero lo que no te encontrarás son discotecas masificadas.
Si preferís algo de ambiente nocturno, os proponemos ir a beach clubs como Entre Dos Agua, donde disfrutaréis de cócteles con vistas a un mar iluminado. Aunque si no sois de copas, pero sí de ambiente nocturno, un paseo del castillo al puerto, pasando por heladerías artesanas no os defraudará.
Si prefería un plan más tranquilo, tomarse un helado en un banco de la Plaza de las Flores para descansar de los planes del día puede ser una opción. Pero si os apetece algo mucho más relajado podéis ir a un circuito de spa como en Spa Minos para terminar el día en un relax total.
Ven a Peñíscola y vive tu próxima escapada en pareja
Peñíscola lo tiene todo para parejas. Un castillo de cuento, playas que reflejan calles para perderse, cenas y noches mágicas; un finde aquí recarga energías para cualquiera.
Alojarse en un apartamento céntrico con vista al mar y moverse andando a todas partes sin tener que depender del coche y sin prisas es un lujo. La posibilidad de una escapada ideal a vuestro ritmo está en Peñíscola. ¡Contacta con nosotros para reservar el vuestro!



